Tuesday, November 22, 2005

Carolina (ultima parte)

No entendió bien la explicación que le había dado su mamá hasta unos días después cuando se dio cuenta de que su muñeca era inalcanzable. Nunca iba a ser suya. Sus ojos se llenaron de lágrimas y un sollozo nació en su estómago y fue subiendo y subiendo y justo cuando iba a estallar, su mamá la llamó. Se pasó todas sus lágrimas y bajó a ver qué quería su mamá. Esto le pasaba seguido, cada vez que pensaba en lo inalcanzable. Pero después se mezclaba todo. Los deseos no cumplidos, los sueños que no se realizaban y su muñeca a la que no podía abrazar. Y el llanto se acumulaba adentro de ella, porque siempre que lo iba a soltar pasaba algo y no se podía. Así pasaban los meses y Carolina no se olvidaba de la muñeca. Su mamá no entendía que le pasaba, estaba rara. Un día que Carolina no había querido comer, su mamá la sentó y le dijo que no iba a ir al colegio hasta que no le dijese que rayos le pasaba. Esto sacó a Carolina como del estado en el que se encontraba desde hacía como cuatro meses. Para su mamá el colegio siempre había sido primordial y nunca la dejaba faltar por nada que no fuera fiebre. Entonces se puso a pensar que si le decía a su mamá que estaba triste por lo de la muñeca, ella se iba a poner a llorar como el día de su cumpleaños y se quedó callada. Pero después de una rato se dio cuenta de que si no iba al colegio no iba a ir en la movilidad. No solo sus sueños no se harían realidad, pero ni siquiera iba a poder soñar. Y ahí si salió. Sus ojos se pusieron vidriosos, sintió como se llenaban de lágrimas. Un remolino de todas las cosas que se había guardado durante todos esos meses comenzó a subir hacia su boca y la dejó sin aire. Estalló. Lloró un buen rato mientras su mamá la abrazaba desconcertada tratando de que le explique. Carolina trataba pero se sentía muy tonta cada vez que se le cortaba la voz por el llanto. Y prefirió no hablar hasta dejar de llorar. Así se quedaron abrazadas Carolina y su mamá durante horas hasta que se hizo de noche. Y entre su llanto Carolina se quedó dormida, y poco después, su mamá también.

2 Comments:

Blogger Ricardo said...

Carolina, siendo tú?
crescendo de sensaciones, muy bueno.

7:39 PM  
Blogger Tania Romero Barrios said...

Por favor, envíaselo a Mme Vidal
Por favor.
Hermoso

6:12 PM  

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